ÁGORA 2020

QUÉ BUSCA ÁGORA 2020

Se cumplió el objetivo de dar realce a la Narración Oral, con la conformación de nuevos públicos que escuchan historias. Ahora el problema es que la nueva generación de artistas presenta propuestas escénicas susceptibles de ser mejoradas en sentido estético, e igualmente en la posible apertura de líneas de gestión para la circulación de sus obras. Es decir, los jóvenes narradores orales pueden ampliar su formación en aspectos escénicos propios de la narración oral y en gestión de proyectos para la creación o circulación de sus obras. El proyecto 2020 apunta a dar continuidad a la expresión de los ciudadanos, con la convocatoria Cuentos de Barrios, brindar cualificación artística a las propuestas de los narradores que participaron en versiones anteriores de ÁGORA, así como otros artistas interesados, y capacitarlos en la formulación, gestión y realización de proyectos.

 

Las obras mejoran en calidad en la medida que los artistas se cualifican. Como la ciudad no tiene espacios de formación permanente en Narración Oral abiertos a la ciudadanía, esta oportunidad permite establecer el Laboratorio de Narración Oral como iniciativa del festival para abordar a profundidad procesos de formación – creación. En las Artes Escénicas particularmente, el proceso creativo es en sí mismo un factor de formación para el artista. En la medida que el Narrador Oral incursiona en una indagación para encontrar los cuentos que se ajustan a la temática que decide tratar, descubre en su cuerpo, su historia personal y el texto de los relatos, las formas narrativas que pueden tomar vida en la práctica escénica. Luego pone a prueba sus tesis creativas en el escenario, para dar a luz la obra. En la presentación de la obra el cuentero se transforma y traslada al público el agregado del proceso en la puesta en escena que comparte. Cuando la obra constituye ámbitos sublimes el asistente vive una transformación. Con cuentos de calidad la formación de públicos se consolida.

LA GESTIÓN CONSTANTE PARA FORTALECER LA NARRACIÓN ORAL

En correspondencia al objetivo de fortalecer la práctica artística de la Narración Oral en Bogotá, el festival ha hecho un seguimiento al desarrollo de la gestión mediante el acompañamiento al proceso de los narradores surgidos de las convocatorias 2017, 2018 y 2019. En la programación constante de dichos narradores en diferentes espacios, -la información se ha monitoreado en redes sociales, publicidad de los eventos en que participan y páginas web-, se constata que se encuentran activos y en presentaciones permanentes. Para conocer el contenido de sus obras se ha hecho el ejercicio de asistir a las presentaciones en diferentes momentos y escenarios. Efectivamente hacen narración oral, sin embargo, pueden aventurar mucho más en la forma y el contenido, potenciar la puesta en escena con estructuras narrativas diferentes, elementos técnicos como luces, sonido y otros. Las apuestas creativas de algunos de los y las narradoras han sido polémicas, pero faltas de sustento escénico. Los jóvenes narradores pueden aprender a explorar posibilidades expresivas desde su propio cuerpo, exigirse en el manejo del lenguaje y trabajar la ciudad como fuente de la oralidad para hacer relatos de identidad bogotana. La cantera es prometedora, los jóvenes artistas han conglomerado un público que los sigue y se interesa por sus propuestas; es el momento de brindarles formación para que enriquezcan su arte. De esta forma el público se cualifica, al acceder a obras pensadas con objetivos de alcance estético, es decir, cuando el artista trasciende la necesidad inicial de expresión para buscar la vivencia de momentos sublimes con su acción. El derrotero se encontró a partir del seguimiento y comunicación constante del equipo del festival con los artistas; los nuevos narradores surgidos en ÁGORA; y el reconocimiento de los puntos de vista del público sobre las presentaciones. La información se recopila en una observación participante constante, en conexión con la realidad de las propuestas.

EL APORTE DEL FESTIVAL A LA CIUDAD Y LOS ARTISTAS

El objetivo de fortalecer el sector de Narración Oral con la apertura del escenario para nuevos cuenteros y públicos se viene cumpliendo. Según los datos suministrados por el director de la Corporación de Narradores Orales La Parla, –ESAL que surgió en el proceso del festival ÁGORA, y que actualmente lidera diferentes espacios de narración oral en las localidades-; al espacio del Chorro de Quevedo, que ellos dirigen y programan los jueves, viernes, sábados y domingos, asisten diariamente alrededor de 2.000 personas, han realizado 25 funciones con más de 40 cuenteros en el teatro Goyenechus, hacen presentaciones en diversos escenarios del país y son líderes del sector de narración oral. La dinamización de la Cuentería bogotana desde las voces de las localidades se evidencia semana a semana. Ahora la cuestión es: cómo el nuevo público accede a obras cualificadas. Esa labor es artística, responsabilidad de los sujetos que se presentan. Sin embargo en la ciudad no hay una oferta de formación disciplinar en Narración Oral. Si bien existen talleres en las universidades, estos abordan aspectos básicos de expresión oral, mas no profundizan en la técnica detallada que potencia el trabajo del narrador oral escénico; entiéndase juegos de improvisación y cambio de estructuras narrativas, manejo de ritmos a partir de la proxemia como fundamento de la comunicación, la mirada y los acentos desde el gesto, el conocimiento de las fuentes de la oralidad, los juegos de construcción de historias, la dramaturgia, la analogía en el proceso de adaptación, los recursos técnicos para enriquecer la puesta en escena de narración oral y otros relativos a la forma contemporánea de la Cuentería. Por estos motivos el proyecto da continuidad a la inclusión de nuevos narradores, y propone la conformación del Laboratorio de narración oral, en el cual los cuenteros proponen montajes que se presentan en la muestra final del festival. Igualmente ofrece formación en formulación y gestión de proyectos.

ÁGORA 2020